Cómo corregir la mordida en niños
enero 7, 2026 2:09 pm Publicado por delCastillo_Adm1n Deja tus comentariosDetectar problemas en la forma de morder de los más pequeños es una de las preocupaciones más habituales de los padres. Una mordida incorrecta no es solo una cuestión estética; puede afectar a la masticación, la respiración, el habla e incluso al desarrollo facial del niño.
Afortunadamente, la infancia es la etapa ideal para abordar estas alteraciones. Los huesos aún están en desarrollo y son más «moldeables», lo que permite corregir problemas esqueléticos que en la edad adulta requerirían cirugía. En este artículo explicaremos las soluciones más efectivas para garantizar una sonrisa sana y funcional.
En la Clínica Odontológica Gabriela del Castillo, Barakaldo, contamos con un equipo de dentistas y odontólogos multidisciplinar especializado en ortodoncia invisible, implantes dentales de carga inmediata y estética dental avanzada. Nos distingue el uso de tecnología de vanguardia y un trato cercano para ofrecerte soluciones personalizadas que devuelvan la funcionalidad y la armonía a tu sonrisa.
¿Cómo saber si mi hijo tiene una mala mordida?
Antes de hablar de tratamientos, es vital saber detectar el problema. Muchas veces, los dientes parecen estar rectos, pero la estructura ósea no encaja bien. Debes estar atento si observas:
- Dificultad al masticar o morder ciertos alimentos.
- Respiración oral: El niño respira por la boca en lugar de por la nariz (especialmente al dormir).
- Ruidos en la mandíbula al abrir o cerrar la boca.
- Asimetría facial: Si el mentón parece desviado hacia un lado.
- Pérdida prematura o tardía de los dientes de leche.
Hábitos orales: Si se chupa el dedo o usa chupete más allá de los 3 años.
Ortodoncia interceptiva para niños
La clave para corregir la mordida a tiempo es la ortodoncia interceptiva. A diferencia de la ortodoncia tradicional (brackets o alineadores) que se centra en alinear los dientes definitivos, la ortodoncia interceptiva actúa sobre los huesos maxilares durante la fase de crecimiento (generalmente entre los 6 y los 11 años).
El objetivo es «interceptar» el crecimiento anómalo de los huesos de la cara y guiarlos hacia una posición correcta antes de que finalice el desarrollo óseo
Para qué sirve la ortodoncia interceptiva
Este tipo de tratamiento preventivo y correctivo tiene múltiples beneficios a largo plazo. Su función principal es preparar la boca para que los dientes definitivos salgan en la posición correcta y asegurar que el maxilar y la mandíbula encajen bien.
Entre sus funciones principales destacan:
- Crear espacio: Expande el paladar si es demasiado estrecho.
- Corregir malos hábitos: Ayuda a reeducar la posición de la lengua y frenar la succión del dedo.
- Equilibrar el rostro: Mejora la armonía facial controlando el crecimiento óseo.
- Evitar cirugías: Soluciona problemas graves que, de adultos, serían quirúrgicos.
Corregir mordida cruzada en niños
La mordida cruzada es una de las maloclusiones más frecuentes. Ocurre cuando, al cerrar la boca, los dientes superiores quedan por dentro de los inferiores (ya sea en la parte anterior o posterior).
Generalmente, esto se debe a que el paladar es demasiado estrecho (comprimido). Si no se trata, la mandíbula del niño puede desviarse hacia un lado para lograr encajar, provocando asimetrías faciales y dolores articulares. La solución habitual implica el uso de disyuntores o expansores del paladar, aparatos que ensanchan el hueso maxilar superior de forma progresiva.
Corregir mordida invertida en niños
La mordida invertida, también conocida como Clase III o prognatismo mandibular, sucede cuando la mandíbula inferior sobresale más que el maxilar superior, provocando que los dientes de abajo «cubran» a los de arriba.
Este es un problema esquelético urgente. El objetivo del tratamiento es frenar el crecimiento excesivo de la mandíbula o estimular el avance del maxilar superior que se ha quedado atrás. En estos casos, el ortodoncista suele recurrir a un aparato para corregir mandíbula inferior niños, como la máscara facial, que ejerce una tracción hacia adelante sobre el maxilar superior para equilibrar la mordida con respecto a la parte inferior.
Corregir mordida abierta en niños
La mordida abierta se produce cuando, al cerrar la boca, queda un espacio visible entre los dientes superiores e inferiores (generalmente en la zona frontal), impidiendo que lleguen a tocarse. Es decir, el niño no puede cortar un alimento con los incisivos.
La causa principal suele ser un hábito prolongado, como el uso del chupete más allá de los 2 años, chuparse el dedo o empujar los dientes con la lengua al tragar (deglución atípica). Para corregirla, es fundamental eliminar primero el hábito causante. A menudo se utilizan aparatos como la rejilla lingual, que impide que el niño se meta el dedo o empuje con la lengua, permitiendo que los dientes vuelvan a su posición natural y la mordida se cierre espontáneamente
Corregir sobremordida en niños
Hablamos de sobremordida aumentada o mordida profunda cuando los dientes superiores cubren verticalmente en exceso a los inferiores al morder, llegando a veces a taparlos por completo o incluso a tocar la encía inferior.
Este problema no es solo estético; puede bloquear el crecimiento de la mandíbula inferior, dejándola «atrapada» atrás, y provocar un desgaste severo en los dientes. El tratamiento busca «levantar la mordida» para liberar la mandíbula y permitir que crezca hacia adelante. Se suelen utilizar planos de mordida o aparatos funcionales que guían la erupción de las muelas posteriores para abrir la mordida y corregir la altura vertical.
Formas de corregir la mordida en niños
Existen diversas estrategias para corregir la mordida, y la elección dependerá de si el problema es dentario (posición de los dientes) o esquelético (tamaño de los huesos).
- Eliminación de hábitos: El primer paso suele ser retirar el chupete o corregir la deglución atípica.
- Desgaste selectivo: Limar suavemente ciertos dientes de leche que actúan como «tope» y desvían la mordida.
- Aparatología funcional: Dispositivos que utilizan la propia fuerza muscular del niño al hablar o tragar para mover los huesos.
Aparatología fija: Expansores anclados a las muelas para ensanchar el hueso.
Aparato para corregir la mordida en niños
La aparatología es fundamental en esta primera fase. No existe un único dispositivo, sino que se personaliza al 100% según la maloclusión del pequeño paciente.
Podemos encontrar desde placas removibles de colores (que el niño puede quitarse para comer) hasta aparatos fijos. En casos donde la mandíbula se encuentra muy retraída (hacia atrás), es común utilizar un aparato dental para corregir mandíbula niños diseñado para propulsar la mandíbula hacia adelante, aprovechando el «estirón» de crecimiento del niño para armonizar su perfil.
Ortodoncia para corregir mordida en niños
Es importante entender que corregir la mordida esquelética es la primera fase (interceptiva). Una vez que los huesos tienen el tamaño y posición correctos, es posible que el niño necesite una segunda fase de ortodoncia correctiva (brackets o alineadores) cuando ya tenga todos los dientes definitivos, generalmente en la adolescencia.
Sin embargo, gracias al trabajo previo, esta segunda fase será mucho más corta, sencilla y estable. Lo vital es acudir al ortodoncista ante la primera señal de alerta, preferiblemente antes de los 7 años, para evaluar la salud de su mordida y asegurar su correcto desarrollo.
Ortodoncia invisible vs. Aparatos tradicionales
Hasta hace poco, los aparatos metálicos y los paladares de acrílico eran la única opción. Sin embargo, hoy en día existe la ortodoncia invisible para niños (como Invisalign First).
- Ventajas de lo invisible: Es más cómodo, no produce llagas, facilita la higiene al ser removible y permite tratar la expansión del paladar al mismo tiempo que alinea los dientes.
- Aparatos tradicionales: Suelen ser más económicos y no requieren tanta colaboración del niño (al ser fijos, no se pueden perder).
Preguntas frecuentes
¿La mala mordida se corrige sola con el crecimiento?
No, es un mito muy extendido. Si existe un problema esquelético (como una mordida cruzada o invertida), el crecimiento del niño suele empeorar el problema, no solucionarlo. Esperar a que «se arregle solo» puede derivar en asimetrías faciales permanentes o la necesidad de cirugía ortognática en la edad adulta.
¿Duelen los aparatos para corregir la mandíbula?
Es normal sentir cierta presión o incomodidad durante los primeros días después de colocar un aparato dental para corregir mandíbula niños o tras los ajustes en la consulta. Sin embargo, no es un dolor agudo. Los niños tienen una capacidad de adaptación asombrosa y suelen acostumbrarse a hablar y comer con el aparato en menos de una semana.
¿Cuánto tiempo dura el tratamiento de ortodoncia interceptiva?
La duración depende de la gravedad del problema, pero esta primera fase suele ser breve, oscilando generalmente entre 6 y 18 meses. El objetivo es corregir el hueso rápidamente aprovechando el pico de crecimiento, para luego dejar descansar al niño hasta que salgan todos los dientes definitivos.
¿Es mejor esperar a que se le caigan todos los dientes de leche?
No si el problema es de hueso (mordida). Si esperamos a la adolescencia (12-13 años) para usar un aparato para corregir mandíbula inferior niños, los huesos ya estarán casi formados y «duros», por lo que será mucho más difícil, lento y costoso moverlos. Lo ideal es actuar cuando conviven dientes de leche y definitivos.
La prevención es el mejor tratamiento. ¡Ven a vernos!